Un poco de Historia – Parte 3

Machete en mano se abrían paso entre la espesura de los arbustos, improvisando caminos para enfrentar las condiciones físicas y geográficas en las que vivían las especies animales y vegetales que allí habitaban; así, entre culebras, cardones alacranes, sapos, zancudos, sisales, ciempiés, hormigas, tunas, semerucos y cujíes, avanzaron. Iban y venían con sudorosos rasgos de cansancio y la digna emoción del logro certero. Fueron pocas las personas que contaban con los materiales necesarios para construir su futuro hogar. Por esta razón, sin luz y, acompañados de una inmensa extensión de terreno, las familias Ocanto, Rodríguez, Lege, Veliz, entre otros, pernoctaron juntos su primera noche.

Al siguiente día más y más personas procedentes de Romeral I, Romeral II, Tamaquita, Las Tunas y Barquisimeto, atraídos por la necesidad de viviendas llegaron al sector.

La asignación de las parcelas era decisión propia, los primeros habitantes tomaron los primeros lotes de parcelas, se contaban 20 o 30 pasos y se trazaba el límite entre parcela y parcela.

Estas orientaciones de Moraima Ocanto ignoraron la magnitud del terreno. A medida que avanzaban se hicieron visibles las 19 hectáreas que conformarían el caserío la Moraimera.

Los habitantes de Tamaquita: caserío vecino de Romeral I y la hacienda Yucatán, simultáneamente con los romeraleños, toman los terrenos que conformarían la parte alta del caserío durante los días 3, 4 y 5 de agosto.

Tamaquita fue liderizado por los hermanos Adislao y Manuel Mujica; luego se alternaría el liderazgo con Mari Cruz Rodríguez, conocida popularmente como “Crucita” y Johnny Rodríguez.

Es interesante mencionar la presencia de Marelys Mujica, sobrina de los hermanos Mujica. Luchadora social que comenzaba sus primeros pasos como líder comunitaria de Romeral III. Actualmente desempeña una dualidad de cargos: Coordinadora General de ASOVE Romeral III y un cargo como dinamizador social en la alcaldía del Municipio Iribarren.

Un poco de Historia – Parte 2

Sus inicios

Tal como le era costumbre, Moraima Ocanto subió al camión cisterna para distribuir la asignación del agua en pipas en el sector Romeral I. Curiosamente esta labor comunitaria le permitió detallar un lote de terrenos baldíos mientras suministraba el vital servicio a la señora Glennys de Rodríguez.

Innumerables fueron las reuniones entre la presidenta de Romeral I y sus habitantes. La decisión fue unánime, la comunidad tomaría los terrenos durante la noche. La voz llegó a oídos del “propietario” de las tierras, quién de inmediato limpió los bordes de su propiedad. Esta acción fue tan súbita como la reacción de los romeraleños aquella agreste tarde de Agosto.

Lote 1; superficie 175.855 m² con los siguientes linderos: Norte; con la finca del Dr. Ricardo Orellana, Sur: línea divisoria J.Q.N. y bienhechurias de ingeniero Omar Ramírez. Este: propiedad de Maximina de Rivas e Hijos, con callejón de por medio y con la carretera vía Tamaca que es su frente y oeste: línea del Ferrocarril Bolívar con el sitio denominado Los Totumos.

Lote 2: superficie de 24.805 m², con los siguientes linderos. Norte: con los terrenos que fue de la Sra. Carmen Octavio de Camejo Acosta; Sur: en parte con el terreno que es o fue de Maria Maximiliano Suárez de Ríos y otros, y en la otra parte con terrenos que es o fue de Ernesto Andara; Este: con carretera que conduce al caserío Tamaquita que es su frente, y Oeste: con terrenos que es o fue de la Sra. Carmen Octavio De Camejo Acosta.

Un poco de Historia – Parte 1

El nombre Romeral, para muchos resulta desconocido pero la historia reseña la zona norte de la ciudad de Barquisimeto como una gran hacienda de ganadería y plantíos de cocuiza. Romeral I no escapaba a esta realidad y ciertamente allí existían lagunas artificiales creadas para que el ganado saciase su sed, lamiera la sal, pastase y yaciere en el área. El argot popular expresaba que ellas, las bestias, lambían la sal y el agua, expresión popular que se refirió al Romeral I como el “Lambedero”.

Para muchos con imaginación creativa el nombre de Romeral se debió a la presencia de árboles de romero en la zona, ésta característica facilitó el nombre de la comunidad. Sin embargo un diálogo de saberes entre algunos fundadores de los sectores existentes (Romeral I, Romeral II y Romeral III) rememoran su nombre, uniéndolo a las tardes de sano esparcimiento. En ese entonces, un vecino que vivió en Romeral I poseía el único televisor que había en el área. El mismo pasaba horas y horas frente al televisor disfrutando de las películas de Cantiflas.

Se dice que cierto día, emocionado, por una de estas películas, vista tantas veces como fuese presentada, se percató que el nombre de la misma era “El Romeral”. Era tan ejemplar la magia transmitida por Mario Moreno “Cantinflas” en sus películas, que los lugareños, esperando la tarde, sentándose en bloques o sillas improvisadas repetían día a día el ritual televisivo. En el Romeral de antier la alegría y la costumbre llenaban el patio de la casa; no pasaba una tarde sin que cualquier muchacho dijese: “Vamos pa’l Romeral”.